Echar al entrenador: solución o problema

Por Cristobal Sánchez Castillo, que nos ofrece una opinión personal sobre el conjunto bético desde la perspectiva de sus propios aficionados. Gracias por el artículo.

El Real Betis comenzó la temporada como favorito al ascenso, a día de hoy, el Hércules y La Real Sociedad se escapan a 9 puntos del conjunto sevillano, que se encuentra séptimo, a 3 puntos del ascenso. La distancia actual con los equipos de cabeza, hace pensar que el equipo de Heliópolis, pugnará por la tercera y última plaza de ascenso.
Al Betis se le suponía una de las mejores plantillas de la liga Adelante, con internacionales como Ricardo, Nelson, Emaná, Odonkor o Sergio García, por lo tanto, el objetivo del ascenso de categoría debía ser poco más que un paseo. Para tal objetivo se fichó al experimentado entrenador Antonio Tapia, que venía de hacer una buena temporada con el Málaga CF. Tras media temporada el equipo ha dado un rendimiento muy irregular, con espectaculares goleadas ensombrecidas por humillantes derrotas, y el máximo mandatario, Manuel Ruiz de Lopera, empieza a perder la paciencia.
En tal situación parece que lo ideal es el cambio de entrenador, pero lo preocupante son las carencias mostradas a día de hoy por el plantel, ya que los centrales son muy poco contundentes, los medios no mandan en la medular, los extremos no desbordan y los delanteros, además de ser tan sólo dos, para una categoría dura y larga como la segunda división, no están encontrando portería con facilidad.


Ante esta, y desde mi humilde posición, recomendaría a Ruiz de Lopera, que no utilice a Tapia como “cabeza de turco” y que se rasque el bolsillo en busca de refuerzos, para confeccionar en el mercado invernal una plantilla acorde con la afición, historia, presupuesto y expectativas del club.