Vuelve el Kaiser

Por Gustavo Martín Manzano

Una vez pasadas las festividades navideñas, y con el 2010 dando sus primeros coletazos, se hace oficial lo que ya era un secreto a voces: Michael Schumacher vuelve a la F1. Una gran alegría para los aficionados a este deporte, necesaria tras este último año de “transición” podría decirse. El piloto más laureado de la historia (nada más y nada menos que 7 títulos) vuelve a sus 41 años con la escudería Mercedes. Un dato: ha firmado un contrato por tres años; nada de una aparición fugaz, como se especuló en algunos medios de comunicación, para que la F1 recupere audiencia.

Precisamente ha sido eso, sin embargo, lo primero que ya ha vuelto a conseguir el alemán. Si cuando el año pasado, cuando se dijo que iba a volver a correr con Ferrari por la grave lesión de Massa, ya despertó a las masas, ahora la ilusión vuelve entre los aficionados del motor. Y no es para menos: vuelve el mejor duelo entre pilotos del último lustro. Alonso y Schumacher, otra vez cara a cara para disputarse el título. Y con el morbo de que el bólido rojo sea ahora el del primero, que ha fichado este año por Ferrari; además, parece ser que la eterna relación entre Schumacher y la escudería italiana no acabó muy bien que digamos.

La vuelta al ruedo del Kaiser, unida al fichaje de Alonso, ha eclipsado y devuelto a un segundo plano al reciente campeón, Jenson Button, que básicamente ha sido despreciado por casi todos. Cierto es que quizás gran parte del mérito fuera de la superioridad manifiesta de los Brawn durante la primera parte del Mundial del pasado año, pero por muy bueno que sea un coche hay que conducirlo, y Button lo hizo. Sería un error descartarlo en la carrera al entorchado, más aún teniendo en cuenta que correrá en McLaren, que siempre monta coches competentes. Ojito también a su compañero, Lewis Hamilton, la gran promesa mediática, con ganas de demostrar que la irregularidad del año anterior es cosa pasada. Y tampco descartar a Rosberg o a Vettel, jóvenes conductores con mucho talento que pueden dar más de una sorpresa.

Sin lugar a dudas, se presenta un año realmente ilusionante para la F1, y también para el propio Schumacher, que se enfrenta al que puede ser su último reto: ser el piloto de mayor edad en alzarse con un título. Sin embargo, las vueltas de las grandes estrellas siempre son arriesgadas, y frecuentemente no sirven sino para emborronar una exitosa carrera; no hay más que mirar casos como el segundo regreso de Jordan o la vuelta a las pistas de Bjorn Borg. El tiempo dirá si esta vuelta se recordará como un error que manchó el legado del más exitoso corredor de monoplazas, o como el broche de oro a su historia. Este año, toca disfrutar de F1.

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