Carta a los Reyes

Por Gustavo Martín Manzano

Aprovechando el parón invernal, los equipos sevillanos también mandan sus deseos a los tres magos para empezar bien el año:

SEVILLA FC: Jiménez pide que le traigan lo que sea, pero que le traigan algo, y es que a la larga lista de lesionados se une la celebración de la Copa de África, por lo que tampoco podrá contar con jugadores como Kanouté, Zokora, Romaric… (la afición sevillista desearía que también se llevaran a Koné, pero no va a haber suerte, habrá que seguir sufriendo). Palop pide que sus defensas dejen de pensar en el pavo de Navidad y para el año que viene vuelvan a ser los del comienzo de temporada, aunque si no, no le importaría que los Reyes le regalarán un Pablo Alfaro ó un Javi Navarro. Monchi pide recuperar su ojo para los fichajes, y es que cada vez que le dan mucho dinero para fichar a un jugador, éste le sale rana: Mosquera, Chevantón, Koné… incluso Negredo, del que nadie duda de su descomunal talento, está negado de cara a gol. Y la afición nervionense  pide capacidad al equipo para demostrar que son una alternativa real a los dos grandes, y que no se escape la oportunidad de completar estos exitosos tiempos de títulos con una Liga o una Champions, que no sea por no pedir.

REAL BETIS: Lopera no se sabe qué pide, la afición pide que se vaya, Pepe León pide que le consideren Presidente del Betis y no una marioneta… Y mientras, el equipo pide apoyo, o quizás no, porque desde que el principal tema de discusión son los problemas en la directiva (¿alguién se ha planteado hacer una lista con todos los posibles compradores del Betis hasta la fecha?), sus resultados han mejorado notoriamente, rondando los puestos de ascenso y demostrando eso de que es el “Real Madrid” de la Segunda División. Por último, los dueños y encargados de los bares, pubes y cafeterías que rodean al Ruiz de Lopera piden que se consolide la iniciativa de no entrar al campo durante los primeros veinte minutos de partido, bendita solución anti crisis: el Betis golea y ellos se forran.

CAJASOL: Joan Plaza pide empezar el año como se acaba, y es que tras un lustro siendo un equipo de la zona media-baja de la tabla, la afición sevillana se estaba acostumbrando a ver cómo se jugaba con el descenso, a jugadores mediocres que se arrastraban con más pena que gloria por el pabellón de San Pablo… Sin embargo, este año parece distinto, y es que el nuevo entrenador ha traído la ilusión y esperanza navideñas por adelantado, con una racha de victorias que ha devuelto al Cajasol con los grandes, a donde pertenece.

Desde aquí aprovecho para desear a todos los visitantes y lectores unas buenas fiestas. ¡Feliz Navidad! 

Rafa Nadal: punto de inflexión

Por Gustavo Martín Manzano

Hay momentos en la vida de un deportista que determinan su futuro en este mundillo, etapas de su carrera en las que concurren una serie de factores y circunstancias que le llevan a una encrucijada de la que es difícil salir. Esta situación no sólo está provocada por causas estrictamente concernientes a su especialidad deportiva, sino que también influyen factores tanto externos como internos que inciden en el individuo en cuestión. 

Podemos decir que Rafa Nadal está ahora mismo afrontando esta delicada experiencia. El que ha protagonizado gran parte de los mayores éxitos deportivos españoles del último lustro, llegando el año pasado al cénit del tenismo, con la consecución del primer puesto en la lista de la ATP, cosechaba títulos a un ritmo vertiginoso y, dada su juventud, nos hacía presagiar una gloria si cabe mayor durante los años venideros.

Sin embargo, este año no está resultando como se esperaba. A una interminable sucesión de molestias físicas que le han impedido rendir al 100%, la derrota ante Federer en la final del Masters de Madrid y su temprana eliminación en su torneo talismán hasta entonces (Roland Garros) parece que han lastrado su espíritu ganador; aunque si algo puede haber perjudicado a su ánimo muy significativamente es, sobre todo, la separación de sus padres, que ni siquiera fueron juntos a verle recoger el Premio Príncipe de Asturias.

Es ahora, en la final de la Copa Davis, cuando toca reaccionar. Tras no ganar ni un sólo set en los tres partidos del último torneo (la Copa de Maestros), y arrastrar nuevamente ciertos problemas físicos, parece que no es el mejor momento para resurgir. Sin embargo, es el momento justo para dar un golpe sobre la mesa y demostrar que sigue siendo a pesar de todo el número dos del mundo y el futuro inmediato del tenismo. ¡Vamos Rafa!